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DISCURSOS
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DISCURSO DE RENUNCIA DEL SEÑOR PRESIDENTE DR. ADOLFO RODRÍGUEZ SAA -30 DE DICIEMBRE DE 2001- “Sin jactancia, puedo decirles que nadie hizo tanto en tan poco tiempo” En esos términos, convencido
y los hechos lo demuestran, Rodríguez Saá hizo alusión a que su brevísima
gestión fue de pura acción; fue su característica excluyente. “He pretendido ser quien inicie
el cambio en la Argentina. Estoy seguro de haberlo logrado”, fue más allá.
Esa fue su expresión tras asegurar que no iba a ser “el presidente de
la represión al pueblo para sostener las posiciones de los factores de
poder, a lo que muchos me incitan”. “No acepto esta infamia” fue su sentencia. “Los legisladores siguen creyendo que están primero las prebendas a la Patria”. Lo dijo para poner
las cosas en su lugar y puntualizó que “aquellos que me apoyan
representan mi escasa fuente de legitimidad”. Rodríguez Saa dijo que “esta
actitud de mezquindad y retaceo” no le dejaba otro camino que presentar
la renuncia al cargo ante la Asamblea Legislativa. Cerró su mensaje pidiendo perdón
si durante su escaso mandato “he ofendido a alguien”. Y agradeciendo a
quienes lo comprendieron y a quienes lo siguieron. También pidió a Dios
“que ilumine al futuro presidente y Argentina reencuentre el camino de
paz y justicia”. En su mensaje a los argentinos,
Adolfo Rodríguez Saá marca una firme posición ante la crisis que atraviesa
el país y la interna que se desató en el P.J., indicando que su dimisión
indeclinable al cargo de Presidente de la Nación se produce por el apoyo
que le quitaron algunos gobernadores justicialistas, señalando en forma
especial al cordobés, José Manuel de la Sota. Manifiesta que “el país se
encuentra en la mas grande bancarrota de la historia”, “no han dejado
nada” agregó, para señalar en otro párrafo de su mensaje que De la Sota
“priorizó la interna partidaria a los intereses de la Patria”. A continuación se reproduce
en forma completa el discurso: Sres. y Sras. “Durante estos siete días que
trabaje por la pacificación del pueblo argentino, nunca me referí a lo
que se suele llamar la herencia recibida. Simplemente porque intentaba
generar optimismo a nuestro pueblo”. “Todos sabemos que el país
se encuentra en la mas grande bancarrota, de la historia”. “Para decirlo
en términos simples, no han dejado nada”. “Repito: nada. Ni siquiera
el derecho de tener esperanzas”. “Hoy, a esta misma hora, pensaba
anunciar un plan económico y social para el país, donde definiría la apertura
del corralito financiero con las siguientes modalidades:
Acompañaban estas medidas la
presentación del presupuesto para el 2002, que ya esta confeccionando,
no solo con déficit cero, sino además con la eliminación de todos los
gastos de la corruptela en el Estado. El presupuesto 2002 se realizó
con toda seriedad, tomando los menores cálculos para el cálculo de recursos. Los recursos tributarios se
calculaban en 33.353 millones de pesos, los no tributarios en 3.500 y
los de capital en 866 lo que daba un total de recursos de 38.019, muy
inferior al anterior presupuesto. Con estos 38 mil millones de
pesos, el Estado Nacional puede cubrir remuneraciones el 100 por ciento,
que son $4.917 millones, el 100 por ciento de las jubilaciones y pensiones
$16.114, dejar para bienes y servicios $1.300 millones, cubrir el 100
por ciento de las necesidades del PAMI, que son $2.206, de las universidades
que son $1.575, los $4.251 millones que corresponden a las provincias
que complementan lo pactado por coparticipación federal. Un plan social
unificado que contempla un millón de empleos durante un año $2.400 millones
y el resto de los planes $1.200 millones. Se prevee el pago de intereses
$3.500 millones y una inversión real en obra pública de $554 millones
lo que da un total de $38.019 millones. Exactamente igual que los recursos.
La Argentina puede y debe contar con un presupuesto equilibrado y donde los recortes
deben ir a la corruptela y eliminar los gastos superfluos y no los sueldos
de los empleados y jubilados. También se habían comprometido
los gobernadores a firmar una ley de coparticipación que traería pacificación
en la relación Nación-Provincias. Se ha dado comienzo al proceso
electoral con la confección de los padrones correspondientes, orden impartida
el miércoles pasado. El 3 de marzo habrá elecciones. Pienso que la sociedad viene
cuestionando el accionar de la
Corte Suprema. Este tema debe ser incluido en la agenda institucional
de la Argentina. En estos siete días donde me
han exigido que haga lo que no se ha hecho en este país en los últimos
30 años, solamente pude hacer, y que no es poco, lo siguiente: 1. Tomé la decisión
de suspender el pago de la deuda externa, cuestión sobre la que nadie
podrá volver atrás. Esta sola decisión ya representa un enorme beneficio
social para el país. 2. Comencé el proceso
de inclusión social de todos los marginados de un sistema perverso. Esta
es una tarea gigantesca, y el gran desafío de la era de la globalización.
3. Comencé un plan
de 1.000.000 de puestos de trabajo, que en solo siete días ya alcanzo
las 230.000 personas. 4. Se realizo el
mas fantástico plan de austeridad eliminando autos oficiales, celulares,
salarios excesivos y todo gasto superfluo e irritante. A pesar de que se quiere transmitir
lo contrario hemos evitado el aislamiento de la Argentina y afianzando
los lazos con Europa, Estados Unidos y el MERCOSUR. En el orden interno mantuvimos
excelentes relaciones con las provincias argentinas de todo signo, incluida
la Capital Federal. Cambiamos la relación entre
las fuerzas de seguridad y el pueblo en ocasión del ultimo cacerolazo. Permitimos la expresión popular
y confrontamos solo y en ultima instancia ante el desborde delictivo.
Y esto es nuevo en la Argentina. Todo esto en siete días, de
los cuales solamente tres fueron hábiles. Sin jactancia puedo decirles
que nadie hizo tanto en tan poco tiempo. Los lobos y los lobby que andan sueltos no han entendido la
esencia de los nuevos tiempos y pretenden mantener los privilegios de
la vieja Argentina. No voy a ser el presidente
de la represión al pueblo para sostener las posiciones de los factores
del poder, a lo que muchos me incitan. No acepto esta infamia. He pretendido ser quien inicie
el cambio en la Argentina. Estoy seguro de haberlo logrado. Salvo los gobernadores peronistas
de Formosa, Salta, San Luis, Buenos Aires, Misiones y La Rioja los demás
me han quitado el apoyo. Especialmente el Gobernador
de Córdoba que priorizó la interna partidaria a los intereses de la Patria. Muchos legisladores siguen
creyendo que están primero las prebendas a la Patria. Aquellos que me apoyan representan
mi escasa fuente de legitimidad. Esta actitud de mezquindad
y retaceo no me deja otro camino que presentar mi renuncia indeclinable
a al Asamblea Legislativa. Comunico esta decisión al pueblo
argentino y dejo la presidencia desde este mismo instante en manos del
Presidente Provisional del Senado. Si durante mi brevísima gestión
he ofendido a alguien le pido perdón. Agradezco a quienes me ayudaron,
a quienes me comprendieron y a quienes me siguieron. Ruego a dios que ilumine al
futuro presidente y que la Argentina reencuentre el camino de paz y justicia. Muchas Gracias. “Viva la Argentina”. PROYECTO PRESUPUESTO 2002 RECURSOS $38.019,90 -TRIBUTARIOS $33.652,90 -NO TRIBUTARIOS $3.500.60 -DE CAPITAL $866.40 EROGACIONES $38.019,90 -REMUNERACIOENES $4.917,20 -JUBILACIONES Y PENSIONES $16.114,80 -BIENES Y SERVICIOS $1.300,60 -PAMI $2.206,00 -UNIVERSIDADES $1.575,30 -PROVINCIAS $4.251,40 -PLAN SOCIAL UNIFICADO -
1millon de empleos $2.400,00 -
Resto $1.200,000 -INTERESES $3.500,00 -INVERSION REAL (Obra Pública)
$554,60 RENUNCIA A LA ASAMBLEA LEGISLATIVA
Este es el texto completo de
la renuncia de Adolfo Rodríguez Saa a al Presidencia, que presento ante
la Asamblea Legislativa con puño y letra de el: San Luis, 30 de diciembre de
2001 Asamblea Legislativa: He puesto mis mejores esfuerzos
de argentino para cumplir con el mandato
que me otorgaron. He servido con humildad, honestidad,
austeridad a mi querida Argentina. Algunos gobernadores que no
comprendieron la gravedad del momento me han quitado el apoyo. No me queda
otro camino que renunciar en forma indeclinable a la Presidencia de la
Nación Argentina. Muchas gracias a los argentinos
que me comprendieron en el difícil momento que vivimos. Adolfo Rodríguez Saá.
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